Si hay un país europeo en la última década en la que las opciones populistas de derecha parecen haber arraigado, ese es sin duda Austria. Desde 1995 el tradicional bipartidismo que imperaba en Austria entre el Partido Popular (ÖVP) y el Partido Socialdemócrata (SPÖ) se vio roto por la irrupción o mejor dicho renacimiento del FPÖ, el Partido Liberal, que estaba encabezado en esa época por un jóvem y polémico político llamado Jorg Haider. Con el paso de los años, Jorg Haider sería tras Jean Marie Le Pen la figura más destacada de la ultraderecha europea, y también al mismo tiempo inauguró todo un estilo de hacer política-espectaculo que ha encontrado eco en la mayoría de los paises europeos. En gran medida, la práctica política populista bebe mucho de las formas y métodos que Haider ensayó hasta el momento de su muerte en 2008.

Partido Liberal

Logo del Partido Liberal

Haider rescató al FPÖ de su ostracismo político hasta el punto de llegar a forzar una coalición de gobierno entre este partido y los democristianos del ÖVP. El FPÖ estaba considerado en aquel momento un partido extremista tanto por el resto de los partidos austriacos como por buena parte de la comunidad política europea, que llegó a amenazar a Austria con la expulsión de la Unión Europea si se admitía a Haider en el gabinete. Finalmente el polémico Haider tuvo que ceder, y aunque mantuvo a su partido en la coalición gubernamental, él no se implicó en el gobierno. Esta decisión sería años más tarde el detonante de su salida del FPÖ. En este caso la presencia del FPÖ en el gabinete esta representada por Susanne Riess-Passer, del ala más moderada del partido. Los enfrentamientos entre Haider (que disfrutaba desde 1993 del puesto de gobernador de Carintia, su estado natal) y Riess-Passer culminan en 2005 con la salida de Haider y de sus allegados del partido y la fundación de la Alianza para el Futuro de Austria (BZÖ en sus siglas en alemán).

Alianza para el Futuro de Austria

Logo de la Alianza para el Futuro de Austria

Inicialmente, la salida del BZÖ a la escena política provocó que el enorme nicho de voto populista y crecientemente euroesceptico que había en Austria se dividiera, llevando a ambas formaciones a resultados muy discretos. Así el FPÖ perdió fuerza frente a los dos grandes partidos, que para complicar la situación habían decidido formar “grandes coaliciones” a nivel federal y regional para frenar el empuje del FPÖ. Mientras que el BZÖ realmente no llegó a contar con una base electoral fuerte, sino que se mantuvo gracias al empuje y el carisma personal de Haider en el estado de Carintia, donde era sin discusión la fuerza hegemónica hasta la muerte de este en un accidente de tráfico. El BZÖ quedó muy mermado de fuerza electoral a causa de las luchas de poder internas y sobre todo la torpe revelación del sustituto de Haider, Stefan Petzner, asegurando que Haider y él mantenían una relación sentimental. Esto disgustó profundamente al electorado del BZÖ, muy conservador, y erosionó la imagen del partido hasta conducirlo a la marginalidad política.

Por su parte, el FPÖ tuvo que atravesar también un delicado periodo de decadencia política y de aislamiento. Desde el primer momento el renacimiento que el FPÖ ha experimentado y que le puede conducir a lograr la victoria en las siguientes elecciones europeas ha sido obra de Heinz-Christian Strache. Este hombre sustituyó a Haider tras su expulsión del partido en la presidencia del mismo. Strache cultivó desde el primer momento una estrategia política muy semejante a la de Haider, con un estilo polémico, provocador y sobre todo subiendo el grado de sus declaraciones euroespecticas, ante el auge que este movimiento tomó en Austria en las elecciones de 2009. También es cierto que Strache rompió con la imagen de político “profesional” que cultivaba Haider: mientras a este le gustaba aparecer en público impecablemente vestido, Strache acostumbra a aparecer en vaqueros y americana. En este aspecto bien se podría decir que Strache ha actualizado la imagen que quizá Haider no supo o no quiso actualizar y que como ya se ha comentado en otras ocasiones resulta clave para estos partidos.

Heinz-Christian Strache durante un discurso, alzando una jarra de cerveza (Foto: AP)

 

Sin embargo, el éxito de la política populista no se restringe solo a la acción propia de la derecha populista del FPÖ y el BZÖ. Que el populismo cala entre la población austriaca tiene otra muestra notoria en el exito fugaz pero contundente del Team Stronach. Este partido puramente personalista fue fundado por el millonario Frank  Stronach. Definido como “euroescéptico fuerte”, al contrario que el FPÖ y el BZÖ optó por ocupar parte de su espacio electoral defendiendo un populismo ultraliberal, proponiendo un fuerte recorte del estado del bienestar. Aunque ha cargado tintas contra la Unión Europea y el euro, al que acusan de acabar con la identidad nacional de Austria, el Team Stronach ha eludido meterse en los mismos jardines que el FPÖ y el BZÖ. Así es complicado encontrar alguna referencia al nazismo, la inmigración o la xenofobia entre sus mensajes. Más bien y por lo contrario, Stronach llegó a defender que un poco de inmigración no es negativa para el desarrolló económico de Austria. El partido cumplía todos los elementos de un “flash-party” tal como lo han definido los especialistas, con una crecimiento meteórico en un espacio de tiempo relativamente corto. Tras fundarse en 2012, el partido lograba ese mismo año 15 diputados en el Parlamento Federal, en gran medida por la decadencia del FPÖ y el BZÖ. La prueba de que estos partidos comparten electorado es que las actuales encuestas borran literalmente al Team Stronach de la escena política austriaca. Esto podría explicar en gran medida la recuperación del FPÖ y sobre todo la aparición de un nuevo partido liberal moderado como es NEOS, producto de la unión de varios pequeños partidos de centro desgajados del FPÖ por su radicalismo.

Equipo Stronach

Logotipo del partido Team Stronach

Logo de REKOS

Logo de REKOS

Finalmente tenemos que hacer un breve apunte obligado sobre la irrupción en la escena política austriaca de un último partido de corte euroescéptico: Los Reformistas Conservadores (REKOS). Este partido esta fundado por  ex-eurodiputado del FPÖ y BZÖ, Ewald Stadler. La estrategia política de REKOS, al contrario que sus predecesores, no se basa tanto en el populismo económico y en la polémica barata, sino que aboga por un mensaje muy euroespectico, pero desde una visión conservadora tradicional, buscando en este caso el electorado conservador que el ÖVP ha ido perdiendo y que en gran medida se hallaba huerfano. Sobre el comportamiento electoral de REKOS poco se puede decir por ahora, puesto que las elecciones europeas de 2014 supondran su debut político, pero si es cierto que hasta ahora ninguna encuesta de las que nos llegan desde Austria le otorga representación; es más, ni siquiera es tenido en cuenta.

Así pues, cabe hacer una reflexión a modo de cierre de esta entrada, y es: ¿porque en Austria el discurso populista ha calado con tanta fuerza? Realmente no parece tanto que haya una gran base electoral para el populismo derechista, sino más bien que muchas siglas aspiran a repartirse un nicho electoral que apenas llega al 15% del electorado. De todos los partidos que aspiran a ello (FPÖ, BZÖ, Stronach, REKOS) realmente solo el primero de estos está en condiciones de representar una opción real de voto.Y esto lleva a pensar que pese a que el voto populista siempre suele ser una opción de castigo frente a los viejos partidos – y en el caso de Austria no ha razones para pensar lo contrario – realmente el electorado acaba refugiandose en opciones ya conocidas. El FPÖ tiene una trayectoria política de más de 50 años, y pese a la dura competencia que ha recibido de otros partidos, parece salir airoso de todos los envites que le han lanzado, en especial el que representó el surgimiento del BZÖ. Así pues, no creemos que Austria represente una anomalía electoral con respecto a otros países con escenarios políticos semejantes. Más bien nos inclinamos en pensar que el FPÖ no ha supuesto una ruptura sistemica del tipo que lo puede ser el FN en Francia o el PVD en Holanda. Es más bien un partido sistemico que juega a ser “antisistema” con un mensaje populista y polémico, pero que realmente se dirige a un mismo electorado: de ciudad pequeña o rural, liberal en lo económico y conservador en lo social. La prueba es que ni ha logrado batir a la izquierda en las grandes ciudades austriacas y tampoco ha logrado capitalizar la totalidad del voto “antisistema” (en Austria más alineado con Los Verdes).

 

Si el euroescepticismo no es un patrimonio propio solo de los ingleses, si es verdad que en este país es donde quizá se ha dejado entrever un mayor sentimiento euroesceptico, que en algunos casos ha evolucionado en una abierta eurofobia, un neologismo  al que quiza muy pronto nos tengamos que acostumbrar. Y en este antieuropeismo ha jugado un papel clave, prácticamente decisivo, la nueva sensación de la política inglesa: Nigel Farage y su Partido para la Independencia del Reino Unido (UKIP en sus siglas inglesas).

Logo del UKIP

El UKIP es un partido fundado en 1993 por parte de personas del ala más euroesceptica del Partido Conservador. Desde el primer momento se combinó un populismo conservador y nacionalista con un exacerbado ultraliberalismo en el plano económico. Su principal argumento ha sido siempre las imposiciones que Europa impone al Reino Unido. El partido ha tenido una trayectoria desigual, en cuanto que solo ha presentado algún tipo de relevancia pública en las elecciones europeas (actualmente posee 11 eurodiputados), mientras que en las elecciones internas inglesas no ha tenido ninguna relevancia (no ha sacado nunca representación en la Cámara de los Comunes y solo ha obtenido unos pocos concejales en los ayuntamientos).

Sin embargo, como sucede con otras muchas formaciones políticas de este signo, el UKIP ha tenido que esperar a la llegada de una personalidad destacada y atrayente para empezar a despegar políticamente. Y en este caso, esta persona es Nigel Farage. Militante destacado desde hace tiempo del UKIP, Farage es hoy en día uno de los rostros políticos más conocidos del Reino Unido gracias a su discurso populista, extremadamente demagogico y políticamente “incorrecto”, directo y vulgar en ocasiones, que combina de forma agil con una apariencia pública de exquisito ‘gentleman’ inglés.

Nigel Farage (fuente: Wikipedia)

Al contrario que otros líderes populistas europeos, Farage no se empeña en hablar al electorado urbanita, trabajador y antiguo votante de la izquierda. Por lo contrario su estrategia política se centra en robarle votos a los conservadores, en especial en las areas rurales, donde más extendido está en la actualidad. Ya en las elecciones municipales de 2013, el UKIP ha logrado casi 230 concejales en todo el Reino Unido, lo que revela que el discurso populista y antieuropeo ha calado con fuerza. En este año 2014, todas las alarmas se disparaban en el Reino Unido cuando las primeras encuestas electorales llegaban a dar al UKIP como ganador de las elecciones europeas en el Reino Unido con casi un 25% de los votos.

El UKIP ha logrado este éxito como se comentaba gracias a un discurso en el que se combinan propuestas económicas ultraliberales (muy arraigadas en un país como el Reino Unido) con un discurso conservador no exento de polémicas cuidadosamente seleccionadas. En otras ocasiones ha sugerido salirse de la Unión Europea de forma unilateral y a ese respecto ha defendido la realización de un referendum. Tal es la fuerza que tomó esta propuesta que los mismos conservadores se vieron obligados a incluir este punto en su programa de gobierno. También ha mostrado una posición crítica hacia la política inmigratoria realizada por el Reino UNido, proponiendo limitarla e incluso cerrar las fronteras británicas, relacionando esta inmigración con la tasa de desempleo que sufre el país.

Cartel electoral del UKIP en las pasadas elecciones municipales. Observese los temas a los que alude en el cartel.

En cualquier caso, al auge del UKIP no dejan de contribuir dos elementos externos a la formación política. Por un lado el fuerte impulso que han tomado opciones políticas similares a la suya en toda Europa, destacando los casos del FN en Francia, Alternative für Deutschland en Alemania o el Partido de la Libertad en Holanda, y que cabe suponer que puedan tener un efecto contagio en el electorado británico. Por otro, menos influyente, es el fuerte desprestigio en el que está sumida la extrema derecha británica, encabezada por el British National Party (BNP) y el desgaste propio del gobierno del Partido Conservador. Farage ha querido aprovechar estas circunstancias en su favor. Y tal como apuntan las encuestas, todo apunta a que en efecto, el UKIP logrará un magnifico resultado el próximo 25 de mayo.

Si no hace demasiado tiempo nos enterabamos de la muerte de Blas Piñar, esta vez nos sorprende también otro fallecimiento significativo en la ultraderecha española, como es la desaparición de Diego Marquez-Horrillo, quien fuera durante décadas uno de los dirigentes más señalados de Falange Española de las JONS (FE-JONS), de la que llegó a ser Jefe Nacional durante nada menos que 28 años.

Diego Marquez, en una reunión del partido (fuente: hispaniainfo.es)

Diego Marquez comenzó su militancia en los ámbitos falangistas hacia los años 40, integrandose en el Frente de Juventudes. En 1958 es nombrado Inspector General de Albergues, esto es un cargo público en ese momento. Sin embargo, desde los años 60 participa en la formación de los Circulos Doctrinales Jose Antonio (CJA), unos organos tolerados por el gobierno franquista pero que agruparon a una corriente opositora de falangistas que consideraban a FE-JONS secuestrada por el régimen franquista. En 1965 Marquez Horrillo es elegido jefe del Círculo de Madrid, y desde su puesto procede a una profunda reoganización de todos los demás circulos orientando todo el proceso a una refundación de Falange como un partido opositor. En 1974 existían Circulos en 82 ciudades españolas.

Lo paradójico del tema es que los Circulos, supuestamente baluarte de la oposición falangista a Franco, fue uno de los colectivos falangistas más posibilistas tras la muerte de Franco en 1975. Cuando fue convocado el Congreso de Refundación de FE-JONS, Marquez Horrillo aceptaría negociar con los partidarios de Raimundo Fernandez-Cuesta, abiertamente franquistas, para avanzar en el proceso de refundación. Así pues, los CJA serían firmantes de los llamados “pactos de Matute” que refundan FE-JONS. Sin embargo, con la polémica decisión del gobierno de Adolfo Suarez (también recientemente fallecido) de otorgar la titularidad de las siglas a la facción de Fernandez-Cuesta, los CJA rehusarían entrar en FE-JONS.

En su lugar, en otro movimiento de dificil explicación – una constante como veremos en la carrera de Marquez Horrillo – este decide integrarse junto a Fuerza Nueva en la coalición electoral Alianza Nacional 18 de Julio, que concurre a las elecciones a cortes constituyentes de 1977. No deja de ser paradójico que una de las organizaciones falangistas más críticas con el franquismo acaben formando coalición con el partido franquista por antonomasia. Tras el mal resultado cosechado por la formación, los CJA se desvincularon de la coalición e iniciaron un acercamiento a FE-JONS, de tal modo que para 1978 Fernandez Cuesta logra la integración de las CJA en FE-JONS, aun al precio de tener que nombrar a Marquez Horrillo Subjefe Nacional de FE-JONS.

Marquez Horrillo en otra foto de los años 80 (fuente: elmunicipio.es)

Dentro de FE-JONS, Marquez Horrillo no tardó en discrepar con la vieja cupula encabezada por Fernandez Cuesta. Mientras estos querían mantener las referencias al franquismo, siendo asi un trasunto falangista de Fuerza Nueva, Marquez Horrillo y otros militantes más jóvenes buscaban una clara ruptura con el pasado franquista, la adopción de ideas democráticas y la recuperación de los ideales sociales de Jose Antonio. La tensión que el partido fue acumulando acabó de estallar tras los nefastos resultados de 1982, en las que FE-JONS no llegó a los 3000 votos. En medio de un bronco Congreso, Diego Marquez Horrillo lograba ser elegido nuevo Jefe Nacional de FE-JONS, provocando a los pocos meses la salida de personalidades como Raimundo Fernandez Cuesta, Migue Angel Valdés o Pilar Primo de Rivera. Parte de la ultraderecha española jamás le perdonó este movimiento.

Con el control absoluto del partido, Marquez Horrillo logró a duras penas sacar al partido de su poso de marginalidad y rompió los vinculos con el franquismo, al menos de cara a aquellos que lo quisieran ver. En 1986 logró casi 50.000 votos en las elecciones generales, y logró recuperar presencia municipal en 1987, convirtiendose así en el único partido ultraderechista que tenía cierta representatividad pública. Por estos mismos años trató de negociar una fusión con la diminuta Falange Española Independiente, operación que fue frenada por sus mismos compañeros de Mesa Nacional. En acciones como esta se veía el ferreo control que Márquez Horrillo ejerciía sobre el partido, el cual llegó a gestionar casi como si de su patrimonio personal se tratase.

Este excesivo control provocó que Marquez Horrillo se crease cada vez más enemigos internos, aumentando también las tensiones. Estas acabarían de estallar en 1995, en el Congreso Nacional: este año a Marquez Horrillo se le enfrentó Gustavo Morales por la Jefatura Nacional. Según los partidarios de Morales (en ese momento la mayoría renovadora del partido) la candidatura de Marquez Horrillo presentaba un defecto de forma que impedía su concurso, por lo que resultaba automáticamente elegido Morales. Sin embargo, los partidarios de Marquez Horrillo recurrieron la decisión a los tribunales, quienes en 1997 daban la razón a Marquez Horrillo, exigiendo la repetición del Congreso. Los partidarios de Morales, encabezados entonces por Jesus Lopez, optaron por salirse de FE-JONS y fundar un nuevo partido, La Falange (FE).

Imagen del polémico Congreso de 1995. (imagen: blog de Alternativa Vértice)

Tras la salida de prácticamente todos las corrientes renovadoras de FE-JONS (que años más tarde darían origen a partidos como LA Falange, Falange Auténtica, el Movimiento Social Republicano, España 2000), el partido queda acaudillado por Marquez Horrillo pero convertido en poco menos que un chiringuito político. Las críticas a la gestión de Marquez Horrillo son prácticamente unanimes en todo el espectro falangista. Para tratar de paliar su situación de aislamiento, Marquez Horrillo se unirá en el año 2000 a Falange Española Independiente. Este pequeño grupo falangista había permanecido al margen de todas las demás pugnas, y estaba encabezado desde hacía tiempo por un joven llamado Norberto Pico. Pico había devuelto a FEI a la actividad, haciendola participar en repetidos comicios electorales, pese a que el partido apenas tenía actividad fuera de Madrid y Sevilla. Con el impulso de FEI, Marquez y FE-JONS lograron sobrevivir durante estos turbulentos años, coaligados bajo el nombre de Falange 2000. Finalmente, en 2004, en un nuevo ejercicio de habilidad política, Marquez logra integrar a FEI en FE-JONS, pero pagando un precio que a él le sonaba conocido: tiene que nombrar a Norberto Pico Subjefe Nacional de FE-JONS.

Aun en 2004, FE-JONS tiene un nuevo encontronazo con FE/La Falange, a cuenta de la pugna por las siglas, entendiendo Marquez Horrillo que “la Falange” era una definición coloquial de su partido y que por tanto FE cometía plagio. Sin embargo esta vez los tribunales no le dieron la razón. Tras esto (y el estallido de pugnas internas en FE), la vieja FE-JONS recuperó parte del terreno político perdido, mejorando ligeramente sus resultados electorales en 2004 y 2008. En 2009 Marquez Horrillo logrará devolver al partido a la primera plana de los periódicos al personarse como acusación popular en la demanda que el sindicato ultra Manos Limpias siguió contra Baltasar Garzón por un delito de prevaricación al declararse competente para juzgar los crímenes cometidos durante el franquismo. Se especuló con que la jugada de FE-JONS sería blindarse ante una posible investigación del partido por el juez, dado que pudo haber miembros del partido implicados en dichos crímenes.

Finalmente, tras 28 años al frente del partido, en 2011 Marquez Horrillo se veía obligado a renunciar a su puesto de Jefe Nacional en favor de Norberto Pico. Tras ello aunque permanece vinculado a FE-JONS, se retirará de la política debido a su delicado estado de salud. Respetado por muy pocos y vilpendiado por demasiados, Marquez Horrillo fallecía el 27 de marzo de 2014 en Madrid.

En los últimos días hemos tenido ocasión de ver como en Suiza ha sido aprobado un referendum en el que los suizos acuerdan limitar de forma importante la entrada de inmigrantes procedentes de países miembros de la Unión Europea (UE). Este viene a ser el último paso de una larga serie de medidas reestrictivas que se han ido aprobando en el país alpino y que tiene su origen en el auge de la Unión Democrática de Centro (SVP/UDC).

Logo del partido

Realmente el SVP/UDC es el verdadero objeto de estudio de esta entrada.  Empezo siendo un pequeño partido de corte liberal que logra entrar en el Consejo suizo por primera vez en 1975 con 25 diputados. Por entonces la política suiza se hallaba dominada por las fuerzas tradicionales (liberales, democristianos y socialdemócratas). A partir de 1995, con motivo de la paulatina recuperación de los países de la Europa del Este y los flujos migratorios procedentes de los Balcanes (en su mayoría gente que huía de la guerra que estaba teniendo lugar allí). A su antiguo mensaje de conservadurismo tradicional empezó entonces a explotar un programa con una fuerte carga nacionalista y sobre todo contra la inmigración, un mensaje que por otro lado no tenía nada de innovador si lo comparamos con los mensajes que puedan explotar otros líderes políticos como Le Pen en Francia o Haider en Austria.

Lo verdaderamente curioso es el eco que dichas ideas hallaron entre la sociedad suiza. Al igual que otras sociedades con economías estables y políticas sociales, los suizos habían logrado un altisimo nivel de bienestar, fundamentado sobre todo en una fiscalidad muy alta y equlibrada y su atractivo para lograr inversiones (sobre todo financieras) del exterior además de un aceptable tejido industrial y un buen sector turistico. Durante los años 70 y 80, un periodo dominado sobre todo por gobiernos socialdemócratas y liberales, Suiza se abrió a Europa rompiendo su tradicional aislamiento. Así pues, no resulta extraño que en este contexto, SVP/UDC usara un lenguaje populista y nacionalista en el cual todas estas medidas significaban el final del proverbial estado del bienestar suizo. Tras 2001, el SVP/UDC agregaría a sus lineas ideológicas una creciente islamofobia (consecuencia directa de los atentados del 11-S) un mensaje que además fue reforzado con la aparición pública de una numerosa comunidad islámica en las ciudades suizas. Así, su primer éxito masivo sería la victoria en un referendum por el cual se prohibía la construcción de minaretes de mezquitas en Suiza, alegando que ya había “suficientes”.

Cartel del SVP/UDC contra la construcción de minaretes en Suiza

Con su constante participación en el Consejo Federal, el SVP pudo ir patrocinando medidas que paulatinamente han ido llevando al país hacia un fuerte aislacionismo, siempre declarando estar defendiendo el magnifico estado del bienestar suizo, y que una inmigración masiva podría dar al traste al tener que aumentar los gastos públicos de manuntención a esa inmigración. Paradojicamente, el SVP/UDC también defiende una fuerte bajada de los impuestos, acabar con gran parte de los subsidios (por ejemplo los de guardería) e incentivar la privatización de los servicios públicos, motivo por el cual también se opone a cualquier medida que suene a socialismo, y por supuesto a cierta cantidad de medidas de signo progresista (aborto, eutanasia, matrimonio homosexual). En esta linea, el SVP/UDC tiene poca diferencia con los restantes partidos populistas europeos como el FN de Le Pen, el FPÖ de Haider o el PvDD de Wilders en Holanda. Su principal diferencia es quizá que ahora mismo sea el partido más poderoso de Suiza y que haya conseguido superar el tradicional Rubicón de este tipo de partidos.

Y es que según defienden numerosos autores, como J.L Rodriguez Jimenez [1] o Xavier Casals [2], estos partidos tienen una notoria incapacidad para ejercer acciones de gobierno. Su principal activo político resulta de su condición de partidos ‘anti sistema’ o partidos ‘contracorriente’, esto es, un mensaje basado en ir contra el gobierno y no ejercerlo. Pues bien, el SVP/UDC parece haber roto con ese estigma y no solo eso, sino que ha asegurado una buena fuente de votos y una base social estable con estas medidas. Ya sea por la defensa del estado del bienestar contra una inmigración parasitaria o ya sea por una puro sentimiento nacionalista, el SVP/UDC ha logrado un mensaje que cala con fuerza entre amplias capas de la población suiza.

El popular cartel de las “ovejas”, imitado en media Europa por otros partidos populistas y ultraderechistas.

Con el referendum votado en febrero de 2014, en el que Suiza limita la entrada de inmigración de paises miembros de la Unión Europea, el SVP/UDC culmina un largo proceso de aislamiento al restringir una inmigración que hasta hace poco no era mal vista en el país helvético, sobre todo porque suele ser una inmigración especializada (la mayoría eran personas con formación universitaria) y que solía afluir en condiciones de legalidad (casi siempre con la expectativa de hallar un mejor trabajo que en sus países de origen). También resulta muy interesante observar no obstante que la Suiza urbana en general rechazó este referendum y que el ‘si’ gano sobre todo en zonas rurales. Así, los cantones de Zurich, Ginebra, Basilea o Friburgo rechazaron esta propuesta en algún caso por más del 60% de los votos, y en otras regiones como Berna alcanzó un poco más del 50%. Así, fundamentalmente el referendum sale adelante gracias a un voto rural, de mentalidad abiertamente conservadora. Un dato a tener en cuenta sobre la mentalidad de los suizos.

Votación según cantones en el referendum propuesta por el SVP/UDC en feb.2014 (Fuente: Wikipedia). En rojo cantones que rechazan la propuesta, en verde lo que la aceptan.

En definitiva, Suiza se ha convertido en la última década en el perfecto campo de pruebas de un populismo ultraconservador y derechista que se está expandiendo con singular rapidez por toda Europa y que en Suiza ya cuenta con un tiempo de rodaje. Una experiencia perfecta para líderes como Le Pen, Wilders o Farage cuando se encuentren en una situación de poder en sus propios paises. Una situación que, visto lo visto, podría no tardar demasiado en llegar.

[1] ver Jose Luis Rodriguez Jimenez: “La extrema derecha europea”. Madrid, 2004

[2] Xavier Casals Meseguer: “Ultrapatriotas”. Barcelona, 2003

 

En el día de hoy nos enterabamos del fallecimiento de Blas Piñar, el que durante los últimos 40 años ha sido el lider indiscutido de la ultraderecha española. Denostado y admirado a partes iguales por sus seguidores, si hay algo en lo que sin duda todo el mundo estará de acuerdo es que su figura resulta clave para entender ya no la evolución de la extrema derecha española en el periodo democrático, sino que pocos le pueden discutir su importancia dentro de la Transición como el más claro portavoz de aquel sector que se oponía a la implantación de la democracia en España.

Piñar en una de sus últimas apariciones públicas, un 20-N

Blas Piñar nacía en Toledo el 22 de noviembre de 1915 en el seno de una familia de militares. Desde muy joven mostró fuertes inclinaciones por el catolicismo, militando de forma muy activa en organizaciones laicas cristianas. El golpe de estado del general Franco en 1936 le sorprende estudiando en su ciudad natal, siendo una de las personas que se retirará al alcazar de Toledo, aguantando el sitio del mismo. Al acabar la guerra, Piñar se doctora en Derecho por la Universidad Central de Madrid y obtiene plaza de notario, actividad que ejercerá en diversas ciudades hasta su definitivo asentamiento en Madrid.

Más que actividad profesional, de Piñar destyacará pronto su actividad política. Miembro de la Asociación Católica de Propagandistas, se distinguirá de inmediato por su catolicismo militante e integrista, lo que le llevará a enfrentarse pronto con los cuadros más tecnocráticos del régimen. Ocupará entre 1957 y 1962 el puesto de director general del Instituto de Cultura Hispánica, desde el que fomentará las relaciones entre España y otros paises latinoamericanos desde una visión panhispánica. Este “nacionalismo” panhispánico le llevarñia a escribir un artículo en la popular “Tercera página” del diario ABC del 19 de enero de 1962 titulado “Hipócritas“, en el que carga con fuerza contra la intervencionista política de Estados Unidos en Sudamérica. Este artículo fue considerado inoportuno por las altas esferas del régimen, dadas las delicadas relaciones internacionales de España en ese momento, muy dependientes del apoyo norteamericano. Esto provocaría la destitución de Piñar, que no obstante mantuvo su apoyo “crítico” al régimen. Franco le nombraría personalmente procurador en Cortes y miembro del Consejo de Reino.

Apartado de sus labores como funcionario, Blas Piñar retomaría su carrera profesional, combinada ahora con cierta acción editorial. Así, en 1967 funda la editoria y la revista Fuerza Nueva,  que desde entonces servirá como altavoz de las ideología de Piñar y de sus seguidores. Desde este medio, que pronto adquirió especial influencia entre los sectores más intransigentes del régimen, Piñar se opondría a todo intento de actualizar las estructuras del régimen y a todo lo que no fuera el mantenimiento de las bases ideológicas del 18 de julio, idea que defendió hasta bien entrada la democracia. Esto haría que a lo largo de los años 70, iniciado el proceso de apertura del régimen, Piñar y Fuerza Nueva fueran los principales azotes del gobierno y la cabeza visible de lo que dio en llamarse el “bunker“, el sector de franquistas más intransigente.

Portada de un ejemplar de Fuerza Nueva (1977)

Una vez muerto Franco, Piñar decide convertir su editorial en un partido político, que llevará el mismo nombre. Así, Fuerza Nueva (FN) se convierte en la sigla de los ultraderecistas españoles que aun defenderán el legado de Franco. Con lo mismo, Piñar se convierte en una especie de nuevo caudillo para todos los franquistas recalcitrantes: sus mítines fueron de lejos los más numerosos de la etapa, y a Piñar además le asistía la ventaja de contar con una presencia carismática y vibrante, una oratoria desgarradora e inspiradora, capaz de  levantar auténticas pasiones en su auditorio (de ahí que fuera frecuente que los mitines de FN derivaran en incidentes a su conclusión). Sin embargo, la singladura de FN y de Piñar no será fácil. Por un lado el partido hubo de enfrentarse a una fuerte atomización de su militancia, compuesta bien por ancianos o por jóvenes excesivamente impetuosos. Por otro lado son númerosas las evidencias que apuntan que FN pudo estar infiltrada o ser directamente utilizada por miembros del servicio secreto español para acometer actos de violencia encubierta u operaciones de bandera falsa con el fin de mantener bajo control a extremistas de ambos lados. Por último cabe hacer una referencia a la propia incapacidad de Piñar para poder organizar un partido de cuadros eficaz y moderno. Por lo contrario, en FN predominó un fuerte verticalismo, se favorecieron las clientelas políticas y apenas se trabajó un programa con el que presentarse a las elecciones. Todo esto provocó el descontrol de sus radicalizadas juventudes y el menudeo de malas prácticas de gestión y administración, hasta el punto de que en 1982 el partido estaba completamente arruinado.

En 1977 Piñar se presenta a las primeras elecciones legislativas encabezando la coalición Alianza Nacional del 18 de Julio, en clara referencia a la fecha del Alzamiento franquista contra la República. Junto a FN se alinean la Confederación Española de Combatientes, los Círculos Doctrinales Jose Antonio y la Agrupación de Juventudes Tradicionalistas. El resultado es muy malo (unos 77000 votos en total) y Piñar no logra entrar en aquel primer parlamento que será además quien redacta la COnstitución. Por supuesto pedirá el “no” en el referendum constitucional de 1978. Para las legislativas de 1979, Piñar recrea la coalición de 1977 pero incluyendo esta vez a la emblemática Falange Española de las JONS y a la Comunión Tradicionalista, y rebautizandose como Unión Nacional. Esta vez si, la concentración del voto ultraderechista permite a Piñar lograr un escaño por Madrid, la única vez hasta la fecha que ha habido un diputado ultraderechista en el Congreso de los Diputados.

Blas Piñar en una de sus intervenciones parlamentarias

Sin embargo, una vez más Piñar no aprovechó bien la ocasión que se brindó. En el hemiciclo se limitó a cargar tintas contra la democracia y el sistema constitucional, alertando continuamente de los peligros del comunismo, el separatismo y la masonería y reivindicando vez tras vez el legado de Franco como el único conveniente a seguir. Reducido a poco menos que una caricatura de sí mismo, el golpe de estado de 1981 terminó de hundir las de por sí cortas expectativas políticas de Piñar y de su partido en las elecciones generales de 1982. Aparte del arrollador triunfo del PSOE en las elecciones, la extrema derecha se presentó más fragmentada que nunca, y FN a pesar de lograr unos 120.000 votos se quedó muy lejos de lograr diputado. Con el partido descompuesto y endeudado, Piñar decide disolver el partido y reconvertirlo de nuevo en una editorial, para continuar con la publicación de su semanario Fuerza Nueva (el cual lleva saliendo desde 1967 desde forma casi ininterrumpida); no sin antes dejar frases que revelan su claro anquilosamiento ideológico (llegaría a declarar que en la noche electoral temía que los socialistas fueran a fusilarle).

Tras algunos años de retiro, en 1986 Piñar hace una reentré en el panorama político encabezando el Frente Nacional (que compartió simbolos y siglas con Fuerza Nueva). Financiado por ultraderechistas franceses e italianos, este nuevo partido nace con la intención de lograr representación en las elecciones europeas de 1987 y 1989 y así apoyar el proyecto de la “Euroderecha” que encabezada el francés Jean Marie Le Pen. Sin embargo esta postrera resurrección significó más de lo mismo: un discurso anquilosado en el pasado franquista. Pese a que Piñar no logró malos resultados – 122.000 votos en 1987 y 60000 en 1989 – tampoco logró los objetivos fijados. Una vez más, con el partido en quiebra y en medio de un carrusel de escisiones (sobre todo juveniles), FN deja de existir y regresa, ya definitivamente, a la actividad editorial. Por su lado, Piñar se retirará casi definitivamente de la política de primera linea, pasando a vivir su vejez (en ese momento ya contaba con 75 años) como una figura venerable del panorama ultra español, presidiendo los actos del 20-N y diversas cenas y homenajes, actos religiosos y publicaciones de sus libros a través de su editorial y colaboraciones en algunos medios de comunicación como Intereconomía TV. Apoyaría de forma efímera entre 2002 y 2004 al llamado Frente Español junto a FE/La Falange; y más en concreto, en 2007 apoyaría desde sus medios afines al partido Alternativa Española (encabezado por su yerno Rafael Lopez-Dieguez), llegando a ser su presidente de honor. Tras unos últimos años muy delicado de salud, Piñar fallecía el 28 de enero de 2014 en su casa de Madrid a los 95 años. Deja 8 hijos, innumerables nietos y bisnietos y una extensa bibliografía centrada sobre todo en política y religión.

Portada de uno de sus libros más emblemáticos, “Combate por España”

Con la desaparición de Piñar, está claro que se pierde al gran referente de la ultraderecha española, y aun 30 años más tarde, su sola presencia era la única que podía hacer soñar a muchos ultras con un regreso triunfal.  Ahora se abre un nuevo panorama frente a la extrema derecha española, un camino en el que la presencia de la plataforma “La España en Marcha” parece ser la que marque el sentido de esta evolución. En cualquier caso, la muerte de Piñar cierra este volumen de la historia de la ultraderecha española.

Sin duda han sido la gran sensación de la ultraderecha europea en los dos últimos años, y su forma de actuar ha influido profundamente en la mayoría de los grupos neofascistas europeos. Hablamos naturalmente de Amanecer Dorado, la formación de caracter neonazi que está provocando un auténtico revuelo en la convulsa política griega y que junto a la izquierdista SYRIZA ha sido la gran beneficiada de la grave situación política y social que atraviesa el país heleno.

Logo del partido

Los orígenes de Amanecer Dorado demuestran hasta que punto la suya es una auténtica revolución política. Fundado en 1985 por el ex militar Nikolaos Michaliolakos, absoluto lider del partido, junto a antiguos seguidores de la dictadura de los Coroneles, durante años no pasa de ser un grupo casi simbólico, con limitadas apariciones públicas. Por lo contrario, la inmensa mayoría de sus militantes eran skinheads, pandilleros urbanos más preocupados de emborracharse que de la militancia política. En 2005 el partido apoya a la Alianza Patriotica, pero en 2007 retira su apoyo a esta formación. En un Congreso celebrado ese mismo año, el partido radicalizó aun más su posición, introduciendo elementos fuertemente racistas, abrazando un neopaganismo de indudable base nazi y reivindicando la herencia cultural griega en la figura del Imperio Bizantino. Posteriormente y con motivo de la crisis financiera que prácticamente colapsó Grecia, el partido aprovechó para lanzar una campaña muy agresiva de tintes nacionalistas y populistas, cargando contra las instituciones internacionales que pretendían “acabar con Grecia”. Además de los agresivos mensajes que propugnaban, emprendían campañas muy vistosas, como la distribución de alimentos entre aquellas familias más desfavorecidas y la creación de comedores y centros sociales para desempleados. Esta forma de señalar al gobierno y a su ineptitud les rindió resultados, puestos que lograron en 2012 el 12% de los votos en las elecciones legislativas y 21 diputados en el parlamento griego.

Nikolaios Michaliaolakos, lider del partido

Situados en esa posición de poder, el partido continuo radicalizando tanto sus principios como su actuación pública. Menudearon las agresiones contra inmigrantes e izquierdistas, a los que se responsabilizaba de la crisis que atravesaba el país. Amanecer Dorado, al igual que otras muchas formaciones ultraderechistas, pretende un limpieza nacional y étnica absoluta en Grecia, relacionando la existencia de inmigrantes con la parasitización de los servicios ciudadanos del país. Más allá, el partido propone la expulsión de todos los inmigrantes, especialmente los turcos y el cierre del país con vallas electrificadas y minas antipersona (sic). No es casual no obstante que el mayor caladero de votos de Amanecer Dorado sean barrios con alta concentración de inmigrantes en Atenas y otras grandes ciudades. Finalmente, Amanecer Dorado ha emprendido una ambiciosa campaña de expansión internacional: hoy día ya cuenta con filiales en Estados Unidos, Australia, Canada, Italia y Alemania, fracasando otros dos intentos en España y Dinamarca.

Concentración de miembros del partido

Sin embargo, no todo ha sido alegrías para el partido. Muy recelosos del poder que este movimiento estaba atesorando, las autoridades griegas comenzaron a investigar las actividades del grupo y su implicación en diversos actos de sabotaje, agresiones, delitos financieros… Finalmente, el asesinato del rapero izquierdista Pavlos Fyssas y la conmoción que produjo a nivel casi internacional forzó al gobierno griego a emprender acciones contra el partido. Hoy día, tres de sus diecinueve diputados están en la carcel acusados de diversos delitos, y fuentes del gobierno ya han dejado entrever la posibilidad de ilegalizar el partido por su comportamiento antidemocrático.

Todo esto no obstante no parece tener efectos sobre la popularidad del partido, que se mantiene estable. Dos encuestas electorales publicadas en Grecia en diciembre de 2013 situan a Amanecer Dorado con entre el 10 y el 12% de los votos en las próximas elecciones europeas, lo que le situaría como la tercera fuerza política del país, adelantando ampliamente a comunistas y socialdemócratas. Preocupante situación electoral que no obstante podría suponer otro terremoto político en una Grecia que sigue en pronóstico reservado.

Que sigue habiendo neonazis en toda Europa es un hecho. Y lo peor es que de cuando en cuando asoman sus cabezas del habitual pozo de marginalidad en el que están sumidos y nos dejan noticias que son como poco preocupantes. En este caso, el hecho ha sido la victoria electoral de un partido neonazi en una populosa región de Eslovaquia. El partido se llama Partido Popular – Nuestra Eslovaquia (LSNS) [web en eslovaco], y el candidato a gobernador de Banska Bystrica era su lider, Marian Kotleba, un antiguo profesor de instituto que ha profesado repetidamente su veneración por Hitler y por sus políticas.

Logo del Partido Popular – Nuestra Eslovaquia

Para entender como en un país que sufrió como todos los de la Europa del Este los horrores del nazismo en la II Guerra Mundial ha logrado imponerse de nuevo un candidato cercano a esta filiación, tendriamos que ver que tipo de discurso ha hecho Kotleba en la campaña. Obviamente no parece claro que su mensaje fuera invadir Francia o Polonia, quemar judios o cosas semejantes. Pero tampoco se tomó muchas molestias en ocultar el racismo en su campaña. Desde hace años, el objetivo preferido de Kotleba y su LSNS han sido los gitanos, a los que ha acusado en repetidas ocasiones de ser “parasitos sociales” e incluso en las elecciones generales de 2009 llegó a pedir el voto para su partido prometiendo “eliminarlos”. También ha cargado con cierta frecuencia contra la minoría hungara, particularmente fuerte en el sur de Eslovaquia, y por supuesto, no ha escatimado en mensajes homofobos ni en el ultranacionalismo propio de este tipo de grupos. A ello se ha de unir que el LSNS no ha renunciado en forma alguna a la violencia (patrocinando en diversas ocasiones ataques contra asentamientos gitanos) e incluso lleva cierta estética pública de corte paramilitar y con un recuerdo inconfundible a los nazis del Tercer Reich

Marian Kotleba, lider del partido

Sea como sea, tampoco hay que dejarse llevar totalmente por el pesimismo, pese a la sensación de apocalipsis que algunos medios han llegado a transmitir. Casi todos los analistas coinciden en que este es un fenomeno aislado, un caso de voto protestatario por parte de una parte importante de la población frente a unos partidos tradicionales que son incapaces de dar respuestas a una problemática local importante. En efecto Eslovaquia (y no solo este país) está sufriendo en la actualidad un importante problema de choque cultural entre etnias: por un lado una mayoría eslava de clase media que sufre aun todavía los rigores de los durisimos ajustes económicos que esta zona lleva viviendo desde hace dos décadas y por el otro lado unas minorías raciales o étnicas (gitanos, hungaros, alemanes) con cierta entidad numérica y que reciben ayudas por parte del Estado para favorecer su integración. Como siempre, esta situación suele ser el caldo de cultivo idoneo para que se formen populismos y que, de cuando en cuando, estos populismos reciban un voto masivo de unos ciudadanos ya hartos de la situación. Aun conservando sus diferencias, pero el crecimiento del LSNS recuerda mucho al experimentado por Amanecer Dorado en Grecia: ambas eran formaciones que apenas tenían el apoyo del 0,5% del electorado y que, en un momento dado y gracias a circunstancias anómalas, se ven catapultados electoralmente. Relamente serán las elecciones europeas del año que viene las que nos ayuden a calibrar el grado real de penetración que tiene este partido entre los eslovacos.

Por último, y a modo de detalle ciertamente tranquilizador, conviene destacar que el cargo de gobernador en Eslovaquia no reviste el poder en que tiene en otros países. El gobernador es poco menos que una especie de delegado del gobierno, con escasa capacidad de maniobra y muy dependiente de las instrucciones de aquel. Aun así, este hecho ha conmocionado a la sociedad eslovaca, y seguramente haya sido el punto detonante de un amplio movimiento político en este país, algo que tampoco es nuevo, puesto que la victoria de formaciones extremistas ya ha provocado reacciones políticas de calado antes en países como Francia, Bélgica, Finlandia, Austria o Grecia.